Hay quien se pone ropa interior roja, quien se baña en pelotinguis en la playa, quien se disfraza, quien se taja como un piojo, quien se pone a roncar ante hijos y nietos sin levantarse de la mesa… Hay rituales a porrillo para celebrar el cambio de año. Porque deshacerse de las cosas chungas que nos ha deparado 2011 es sano y bonito, como hacen estos amigos basureros:
Visto en www.eljueves.es


